"Mi ex ya tiene nueva pareja y con esa persona va a hacer todo lo que conmigo no hizo, porque con esa persona sí, y conmigo no. Si ahora va a conocer a alguien más, va a ser su mejor versión, va a experimentar un montón de cosas que conmigo no".
El objetivo de esta reflexión es quitarte uno de tus mayores miedos. Vamos a comenzar a desarticular esta idea y nos vamos primero a lo que es la comparación y el contraste.
Nuestra cabeza, por defecto, ya se va al recuerdo reciente más anclado para ejecutar la comparación, y ese es el final de nuestra relación. Como nuestra memoria se organiza por intensidad emocional, el final de la relación es el baremo con el que vamos a comparar este nuevo inicio. Pero es que esos dos momentos ni siquiera tienen punto de comparación.
Ahí ya te vas a dar cuenta de que si esa persona realmente está siendo diferente, es porque en el inicio de una relación tu ex está en el "yo expandido" que está experimentando. Es cuando hacemos todas esas actitudes reflejo porque el otro exacerba en nosotros un montón de cosas, y además está motivadísimo por la dopamina del enamoramiento; o sea, está haciendo todo lo que uno, en pleno enamoramiento, se cree capaz de hacer.
Pero el punto es que tu ex ya no nos importa (con todo el respeto). Lo que importa es tratar esa creencia que hace que esto te dé tanto miedo. ¿Cuál es la creencia?
🚩 Creencia #1: "Yo valgo menos"
"Si fui tan fácilmente reemplazable y esta persona está experimentando un montón de cosas bonitas con otra, significa que yo valgo menos."
Una creencia muy peligrosa. Te voy a decir algo muy liberador: el hecho de que tú no estés con esa persona en este momento no es porque seas más o menos valiosa, es porque la dinámica no era funcional entre vosotros dos. Y el hecho de que esa persona esté actualmente con alguien es porque la dinámica en este momento de su vida está siendo funcional. Es la dinámica, no eres tú.
Pero a nosotros nos encanta llevar todo al valor personal. Piensa en los grupos sanguíneos: si A y B no son donantes directos, no significa que A o B tengan algo malo, sino que son incompatibles en esa función en específico. Aquí es cuando empezamos a desenmascarar una de las creencias comunes que más hemos arraigado de manera inconsciente y que es absolutamente ridícula.
Y si la decimos en voz alta, suena igual de ridícula: creer que una relación es funcional cuando hay dos personas que valen mucho. ¿Qué? Una relación es funcional cuando hay dos personas que están en reciprocidad y en compatibilidad.
🚩 Creencia #2: "El cambio mágico"
"Pero es que mi ex ya ha cambiado, con esa persona está siendo maravilloso, seguramente no le está poniendo los cuernos, seguramente no tiene tan mal genio como tenía conmigo, seguramente está siendo un príncipe azul..."
Te voy a decir algo. Para que nosotros cambiemos, necesitaríamos cambiar nuestra personalidad nuclear, y en adultos eso es dificilísimo. Por algo algunos psicólogos dicen que abraces los defectos de tu pareja, porque estos no van a cambiar; al contrario, se van a expandir.
Para que experimentemos cambios profundos, primero tenemos que hacer un proceso de autoconocimiento muy profundo. Y segundo, tenemos que empezar a cambiar redes neuronales para realmente experimentar lo que es la neuroplasticidad. Y esto requiere tiempo. ¿Por qué? Porque tienes que tener acciones repetidas que te hagan crear una nueva cadena neuronal con esta nueva respuesta de comportamiento. Esto en dos meses jamás va a pasar.
Así que si piensas que tu ex ha cambiado... no, tu ex sigue siendo la misma persona. Claro que en la vida uno tiene aprendizajes, pero lo que es del comportamiento, de la personalidad nuclear que usualmente viene en nuestros valores y creencias, es muy difícil de alterar.
🚩 Creencia #3: "Todo es mi culpa"
Y aquí viene una tercera creencia. Esta me da dolor de cabeza, hasta me dan ganas de dar un tortazo, y es la de:
"Es que seguramente a esta persona no le está siendo infiel, y a mí sí me fue infiel porque yo lo provocaba."
Esta me encanta, la de que esta persona conmigo actuaba como actuaba porque yo lo desencadenaba. La autoculpabilización nos encanta, el "todo es culpa mía". Y esta idea la tengo porque si es mi culpa, es mi responsabilidad. Y si es mi responsabilidad, todavía tengo control sobre ello.
No. No hay control. Ya puedes soltar. Ya puedes soltar la culpa. Ya puedes soltar el "yo provoqué estas actitudes".
Te voy a contar algo precioso que escuché la semana pasada en un foro sobre violencia contra la mujer. Estábamos hablando de este tema y una persona a la que admiro mucho utilizó esta frase que quiero que se te grabe:
💡 «Nadie provoca nada en nadie que no sea ya una opción previa. Nadie despierta nada en el otro que no estuviera ya ahí».
❤️ El cierre: Suelta la dinámica
Mira, y esto te lo digo de corazón, te lo digo abrazándote en la distancia: suelta esta nueva dinámica que ya no es tuya. Porque si sigues enfocada en una dinámica ajena, no vas a poder construir las tuyas propias. Y tú en este momento tienes que restaurar la dinámica más importante que tienes en la vida. Y es la de tu propia cabeza.
Quiero que en este momento también puedas soltar la comparación, porque ya has entendido que esa persona no está en una relación ahora mismo porque sea más o menos valiosa.
Piensa en un ex que ya tengas bastante superado; y si ese ex está en pareja, mejor. Y piensa: ¿ese ex está en una relación porque es súper valioso? ¿Ves las ideas tan ridículas que a veces arraigamos en nuestra vida y a las cuales nos pegamos para hacernos sufrir? ¿O simplemente ese ex está en un nuevo vínculo porque está experimentando compatibilidad en ese momento concreto?
Y te voy a decir algo: cuando dejes de mirar hacia el lado, te vas a empezar a sentir mucho mejor.
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