A veces me pregunto de dónde proviene exactamente esa expectativa. Puede que nazca de tu padre, de tu hermano, de lo que escuchas en los pasillos de la facultad... Pero si somos completamente honestos, la mayoría de las veces es una mochila que nos autoimponemos nosotros mismos.
Es como si necesitáramos cumplir rigurosamente con ese calendario perfecto para justificar que tenemos skills, que de verdad valemos para esto y que somos lo suficientemente "buenos". Y, sinceramente, vivir con esa mentalidad no merece la pena.