Cuando se viene de hogares desestructurados, es normal soñar con dar a los hijos el hogar convencional: madre, padre e hijos. Pero si lo piensas fríamente, ese ya no es el denominador común. Casi 2 millones de madres solteras sostienen hogares en España. Así que hay que quitarse esa culpa de encima de una vez por todas:
Un hijo no necesita un hogar convencional si el precio a pagar es tener una madre infeliz.
Toma las decisiones que te generen bienestar a ti, porque eso es lo que, por consecuencia, les generará bienestar a ellos. Y quédate en paz.