Todo empezó en mi época de gastadora profesional de dinero del NO Monopoly cuando iba de tienda en tienda. Ya sabéis cómo va: llega el momento de cobrar, te piden los datos del cliente y, de repente, la temida pregunta: "¿Código postal?". Al principio me parecía un trámite bastante incómodo y tedioso, para qué engañarnos. Pero, un día me dió por estudiar de dónde venía, quién se lo había inventado y de tanto teclear esos cinco numeritos día tras día, mi cerebro empezó a atar cabos y a ver un patrón que estaba oculto a plena vista.
El gran descubrimiento: El orden alfabético
Empecé a fijarme en que los códigos postales no estaban asignados al azar. Había una lógica aplastante detrás de ellos.
Mirad la lista mental que fui armando mientras cobraba en la caja:
- Álava era el 01
Albacete el 02
Alicante el 03
Barcelona el 08
Madrid el 28
Valencia el 46 (sí, mi cerebro dudaba si era el 45, pero la lógica apuntaba al 46)
Y Zaragoza cerraba la lista con el 50
¡Resulta que los dos primeros números del código postal corresponden al orden alfabético de las provincias españolas!
Movida por la curiosidad, llegué a casa, busqué número por número en internet y, en efecto, así era. Lo que parecía una amalgama de números aleatorios para complicarnos la vida a la hora de rellenar formularios, era en realidad una lista de clase perfectamente ordenada de la A a la Z.
Un invento más reciente de lo que crees
Pero el viaje por la madriguera del conejo no terminó ahí. Otra cosa que me sorprendió muchísimo es que esta distribución es bastante reciente.
Solemos pensar que este tipo de sistemas organizativos llevan con nosotros desde la época de los romanos, pero no. Este mapa numérico nació en el año 1985. Fue obra de Correos para modernizar y agilizar la clasificación de las cartas y paquetes.
¿Y por qué no se hizo antes? Pues porque antiguamente las provincias, regiones y comunidades no estaban distribuidas territorialmente tal y como las conocemos a día de hoy. Fue en ese momento de los 80 cuando se cuadró el mapa y se le asignó su "matrícula" oficial a cada provincia.
El código secreto de los últimos tres dígitos
Vale, ya tenemos el misterio de los dos primeros números resuelto. Pero, ¿qué pasa con los otros tres restantes? Porque en total son cinco. Pues resulta que también tienen su propio significado geográfico y esconden un "medidor de centralidad".
Funciona así:
El 001 está reservado para el "centro-centro" de la capital de la provincia.
Es decir, si tienes la suerte (o el presupuesto) de que tu código postal sea el 28001, vives en el mismísimo corazón oficial de Madrid.
Si es el 08001, estás en el epicentro de Barcelona.
Y a partir de ahí, la cosa se va expandiendo. Si tu código es el 002, pues estás cerquita del centro; el 003 un poco más lejos, y así sucesivamente creando una especie de ondas numéricas alrededor de la ciudad principal.
Pues nada, hasta aquí mis datitos de hoy. La próxima vez que escribáis vuestra dirección en un paquete de Amazon, ya sabéis que en realidad estáis escribiendo vuestra posición exacta en una lista alfabética y vuestra distancia al centro de la ciudad. ¡Nunca volveréis a ver vuestro código postal de la misma manera! De nada.
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