Copitos de Nieve

08 julio 2026

Por qué en una separación no debes irte con las manos vacías

Las relaciones duran lo que la mujer aguanta, y si no estás de acuerdo con esto, has tenido mucha suerte con los hombres o eres uno. Pepito y Pepita se han separado después de casi 10 años juntos y a mí el cotilleo me da igual. Lo que me interesa es que no te comas la mierda que se comen mujeres como ella.

Lección número uno y la más importante: sé la dueña de tu propio proceso. Porque si te estás desgastando en una relación para que la otra persona construya, que sepas que el día que lo dejéis, lo suyo es suyo. A menos que tengas una amiga como yo. 

Resulta que tienen una casa y él se ha quedado con ella porque dice que la compró él y, al final del día, está a nombre de su madre.


Pues sí. Si yo fuera amiga de la Pepita, le pongo un abogado y le meto una demanda por simulación. ¿Qué quiere decir esto? Que da igual que la casa esté a nombre de tu madre; si yo tengo las pruebas de que la casa es tuya, entra en la sociedad de gananciales. O sea, que la mitad de esa casa es mía. Y hago que pelee por la casa.

Cuando llevas más de dos años conviviendo con una persona, aunque no estéis casados, todo el patrimonio que se haya construido en ese tiempo os corresponde a los dos. Ahora mismo, por lo que tengo entendido, tienen la casa, dos pisos que sí compraron entre los dos, y asumo que algún coche.

Pues, mi amor, todo va a medias. Así esté a nombre de Pedro, de Juan o de quien sea. Todo lo que pelees hoy porque por ley te corresponde, al final del día es para tu hijo, porque está más que demostrado que los hijos son de la mamá. ¿Qué va a pasar el día de mañana cuando no puedas trabajar? ¿Qué va a pasar si te viene un bache económico fuerte? Tu hijo tiene que tener un patrimonio.

Por ahí vi también que él decía que no, que a lo mejor ella estaba pidiendo mucho para el niño porque el niño no gasta tanto. Todavía hay hombres tan cutres de creerse que una va a vivir a costa de la pensión de alimentos. Ah, ¿no? ¿Qué por ley entonces toca a medias?

Ah, vale, entonces ¿qué es la mitad? El 25% del valor del alquiler de donde vivimos, el 25% de los recibos, el 25% de la compra del súper, el 25% de la señora que nos ayuda con la limpieza de la casa, el 50% de la niñera, el 50% de los pañales, la ropa y todos los gastos del niño. Y aparte, cariño mío, te voy a quitar la mitad de lo que construimos juntos porque es el patrimonio mío y de mi hijo. ¿Cómo te quedas?

La sociedad nos pone encima el peso de ser la buena mujer, la desinteresada, la que apoya, la abnegada. ¿Y sabes qué pasa con las mujeres así? Que el mundo se las come vivas. Tú sabes con quién te metes, pero no de quién te separas. Y en el momento en que te separas, ahí sacan las garras. Sácalas tú también. "Ah, ¿esta es la mujer que eras?"

Sí, lo soy. Siguiente pregunta.

Si ser mala mujer es no quedarme callada para cubrirte las espaldas, si ser mala mujer es exigirte lo que por ley me corresponde porque lo construimos juntos, y si ser mala mujer es exigirte que asumas tus responsabilidades con tu hijo... mucho gusto, soy la peor mujer del mundo.

No te tienes que quedar callada, no tienes que aguantar nada y tampoco tienes que jugar a ese papel de mierda que te impone la sociedad sobre lo que es ser "una buena mujer". Así que mírate en el espejo de las demás, échale ovarios y pelea por lo tuyo.


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